Ir al contenido principal

Cambio climático y energías verdes.

 

¿Qué es el cambio climático?

Es un fenómeno que se manifiesta en un aumento de la temperatura promedio del planeta. Dicho aumento está directamente relacionado con el aumento en la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera, lo cual se derivada de actividades humanas como la quema de combustibles fósiles y la deforestación.

Algunas de las principales consecuencias del cambio climático son:

  • Aumento de la temperatura global: la Tierra se ha calentado desde 1880 y la mayor parte de este calentamiento ha sucedido desde 1970, y las temperaturas continúan aumentando.
  • Aumento de la temperatura de los océanos: los océanos han absorbido la mayor parte del calor; los 700 metros superiores de los océanos muestran un aumento de 0.3 °C desde 1969.
  • Derretimiento de hielos y glaciares en todo el mundo: la extensión y grosor de las placas de hielo ártico han disminuido; es decir que las placas de Groenlandia y la Antártida han disminuido en masa.
  • Aumento del nivel del mar: el nivel mundial del mar ha aumentado 17 centímetros en el siglo XX; este aumento es casi el doble al del siglo pasado.

¿Qué podemos hacer para mitigar el cambio climático?

Hay muchas cosas que, como individuos y en el contexto de nuestro hogar, nuestra familia, nuestra comunidad y nuestro país podemos hacer para colaborar en evitar este problema planetario.

  • Utilizar la menor cantidad de combustibles posibles
  • Separación y reciclado de la basura
  • Evitar el desperdicio de agua
  • Cuidar los bosques
  • Mejorar nuestros hábitos de uso de energía en el hogar

El cambio climático es un problema global, pero cada uno de nosotros tiene la capacidad necesaria para influir sobre ello. Incluso, los pequeños cambios en nuestro comportamiento cotidiano pueden contribuir a evitar emisiones de gases de efecto invernadero, sin que ello afecte a nuestra calidad de vida y hasta nos pueden hacer ahorrar dinero.

¿Qué son las energías verdes?

Es un término que describe la energía generada a partir de fuentes de energía primaria respetuosas con el medio ambiente. Éstas son energías renovables que no contaminan; es decir, no emiten subproductos que puedan incidir negativamente en el medio ambiente. Su importancia radica en que podrían sustituir a los combustibles fósiles (petróleo y carbón) como productores de energía, y ayudan a solucionar los problemas de contaminación ambiental.

Algunos ejemplos de fuentes de energías verdes son:

  • Energía eólica: La energía eólica procede de la energía solar, ya que son los cambios de presión y de temperatura en la atmósfera los que hacen que el aire se ponga en movimiento, provocando el viento que los aerogeneradores aprovechan para producir energía eléctrica a través del movimiento de sus palas (energía cinética).
  • Energía solar: se refiere a la conversión de la luz solar en electricidad a través de celdas o células fotovoltaicas. Existen dos vías principales para aprovechar la radiación solar: la energía solar térmica y la energía solar fotovoltaica.
  • Energía geotérmica: es energía calorífica renovable producida en las profundidades del planeta. Las manifestaciones geotérmicas se pueden observar fácilmente en forma de géiser y aguas termales. Lo que sucede es que el agua de los mantos friáticos se calienta para formar recursos hidrotérmicos naturalmente, produciendo agua caliente y vapor.
  • Energía de biomasa: se obtiene generalmente de elementos orgánicos, como residuos alimentarios, plantas, restos arbóreos, entre otros, y puede transformarse entre otras cosas en energía eléctrica o en combustibles. Se considera una energía renovable, porque el medio ambiente aporta la materia prima y es capaz de hacerlo de forma sustentable.
  • Energía marina: es aquella energía renovable que puede ser obtenida del mar, ya sea por las olas del mar, las mareas, la salinidad y las diferencias de temperatura del océano, y ésta puede convertirse en energía eléctrica.
  • Energía hidroeléctrica: es la que procede del aprovechamiento de la energía potencial acumulada en el agua, y que al caer desde cierta altura se convierte en energía cinética. La energía cinética se transforma en energía eléctrica por medio de transformadores conectados a turbinas.

Comentarios